Santiago del Estero, Argentina | Viernes 18 de Junio del 2021
 
 

Díaz tenía dosis antigripales y otras por un monto millonario


El principal acusado acopiaba en su vivienda, además de las vacunas contra el Covid- 19, dosis para la gripe, el HPV y el neumococo, de gran valor en el mercado.

La Unidad Fiscal a cargo de la investigación del robo de vacunas contra el Covid-19 desde el Ministerio de Salud tomó declaración de imputados a los cuatro acusados que tiene esta causa. El enfermero Dante Díaz, sindicado como el principal acusado y que según el registro de las cámaras de seguridad se llevó las vacunas contra el coronavirus desde una cámara del Ministerio, optó por el silencio siguiendo las recomendaciones de su abogado defensor, Eugenio Chavarría.

El letrado que también asiste a la pareja de Díaz, María Angélica Coronel, indicó que la mujer, también por recomendación de la defensa, optó por el silencio. Chavarría indicó que espera tener acceso al expediente y las pruebas de cargo, entre ellas las testimoniales que tomó la fiscal de la instrucción, Érika Leguizamón, antes de que sus clientes declaren y den su versión de los hechos. Además, adelantó que pedirá la prisión domiciliaria para Coronel, ya que es madre de mellizos de un año y medio de vida.

Chavarría indicó que los más de $ 800 mil hallados en el procedimiento en la casa del enfermero Díaz, donde se encontraron unas 300 dosis de vacunas contra el Covid-19 y otras 510 vacunas del calendario, fueron generados por otra actividad que no tiene que ver con la enfermería. Dijo que en su momento, Díaz aclarará el origen del dinero, buscando despegarlo de la acusación de que cobró 30 mil pesos a personas por colocarle de manera ilegal dosis contra el Covid-19.

En tanto, los otros dos imputados y detenidos de la causa, Fermín Ernesto Medina y Omar Edgardo Véliz, que trabajaban en la cámara de vacunas en el Ministerio de Salud, también habrían seguido la misma estrategia.

Estas cuatro personas están imputadas por el delito de “hurto agravado y adulteración de sustancias medicinales (Art. 163. Inc. 5 y Art. 200 del Código Penal)”, en perjuicio del Estado provincial.

Chavarría indicó que la situación judicial de Díaz se agravaría ya que se le imputaría la “tenencia ilegal de arma de fuego” con relación al arma que fue secuestrada en el procedimiento en su domicilio del Bº San Gérmes, el pasado sábado, donde tiene un centro de enfermería privado.

Secuestro millonario

Como se señaló, además de las 300 dosis anti coronavirus, casi la totalidad recuperada en el procedimiento, Díaz también tenía 510 dosis de vacunas de calendario (también se hallaron carné de vacunación y sellos de dos médicos, entre otros elementos) y la Justicia busca determinar si había un “robo hormiga” en el Ministerio de Salud.

En tal sentido, calificadas fuentes que estuvieron presentes en el procedimiento del sábado indicaron que, entre estas vacunas de calendario se encontraban antigripales, HPV y contra el neumococo.

Estas tienen un alto valor en el mercado. Según indicaron farmacias consultadas y el Colegio de Farmacéuticos, una vacuna antigripal tiene un costo de entre 1.800 y $ 2.000; las neumocóccicas entre $4.600 y $5.500 y contra el HPV, entre $10.800 y $11 mil.

Tomando en cuenta la cantidad de dosis de vacunas de calendario secuestradas (510) y si se multiplica por el monto promedio del valor de las tres vacunas, se estima que Díaz escondía en su domicilio un preciado tesoro valuado (hipotéticamente) en una suma millonaria que estaría entre no menos de un millón y hasta los tres millones de pesos. Eso sin contar las dosis contra el coronavirus que están valuadas en dólares.