Santiago del Estero, Argentina | Viernes 06 de Diciembre del 2019
 
 

Avanzan las segundas marcas y ya tienen el 42,8% del mercado


Desde 2016 a 2019 las marcas mayoristas y económicas pasaron de un participación del 32,6% al 42,8% en unidades y del 21,5% al 27,7% en facturación .

 

Hasta ahora se las conocía como segundas marcas o marcas blancas, pero el fin de semana pasado Cristina Kirchner las rebautizó en medio de un acto de campaña cuando se refirió a los productos fabricados por empresas pequeñas y medianas como "pindonga y cuchuflito".

La ex presidenta las caracterizó como una muestra de la crisis y la precariedad que genera el modelo económico del macrismo, pero inesperadamente muchas pymes recogieron el guante y salieron a mostrar que las "pindongas" también pueden ser exitosas y generar empleo y ganancias. Muchas de estas marcas vieron la luz tras la crisis de 2001 y según datos de Focus Market ya representan el 42,8% del mercado en los canales autoservicios, almacenes y mayoristas.

En los últimos tres años los productos "pindonga" y "cuchuflito" dieron un salto enorme. "Desde 2016 a 2019 las marcas mayoristas y económicas pasaron de un participación del 32,6% al 42,8% en unidades y del 21,5% al 27,7% en facturación", indicaron desde la consultora dirigida por Damián Di Pace.

Dentro del TOP 3 de categorías con mayor participación de marcas pindonga están el puré de tomates (38%), las conservas (26%) y los enlatados de pescado (13%).

En un contexto de recesión, las únicas marcas que crecen son las más baratas. El relevamiento de Focus Market muestra que en los últimos tres años las ventas en unidades de las marcas caras cayeron 3,8%, mientras que las de precio medio se redujeron 6,5%. En cambio, las marcas baratas aumentaron 9,7%.

Los productos en los que más han crecido las segundas marcas son cervezas con el 27%, gaseosas (20%), harinas (17%), salchichas (13,8%) y aceite (10%).

Laboratorios Ecovita es una de las pymes argentinas que logró crecer en este contexto. Elabora una línea de 70 productos para limpieza del hogar y cuidado de la ropa. Fundada en 2001 por los hermanos Julián y Guido Mellicovsky funcionó durante los primeros años exclusivamente como proveedora de productos de marca blanca para los principales supermercados del país; hasta 2015, cuando lanzó su propia línea bajo la marca Ecovita.

Hoy emplea a 68 personas en su planta en Villa Maipú, partido de San Martín. "Durante 2018 experimentamos un crecimiento del 50% en nuestra facturación. Nosotros optamos por no trasladar la totalidad de las subas de costos, para que los precios de nuestros productos se mantengan en niveles accesibles y acordes a lo que puede pagar el consumidor hoy", dijo Julián Mellicovsky, director de Ecovita.

"También decidimos redoblar nuestra apuesta con programas como Precios Cuidados y canastas de compromiso. Nuestros productos están entre un 10% y 30% más baratos que un producto de primera marca y la calidad es muy buena. Si bien el consumo general en el país sufrió una caída, nosotros pudimos sostener nuestro crecimiento mediante una mayor cobertura en tiendas y zonas del país", indicó.

"Creo que la crisis tocó su piso, y hacia fin de año el consumo se va a recuperar", señaló Mellicovsky. "La categoría de limpieza tiene un ticket alto en la canasta familiar, por lo que vemos que en este tipo de productos es donde más se están abriendo a probar marcas nuevas. Pero lo mismo está pasando con muchas categorías de consumo masivo".

Pero no todas las pymes logran crecer en medio de los cambios de hábito de los consumidores. Con menos espalda para aguantar las crisis y el acceso al financiamiento prácticamente cerrado, las pequeñas empresas sufren la baja del consumo. Según un informe del Centro de Economía Política (CEPA) desde 2015 cerraron 15.424 firmas que empleaban a menos de 100 trabajadores. La mitad de estas pymes bajaron la persiana en lo que va de este año.

Norberto Laboranti es socio gerente de Lasfor, una empresa de San Antonio de Areco nacida en 2007 que con 41 empleados se dedica a elaborar cereales libres de gluten bajo la marca Snuks. Tienen almohaditas rellenas aptas para celíacos y crackers. Sus productos se venden en supermercados de todo el país y en dietéticas. Desde 2017 exportan a Uruguay, Paraguay y Brasil y están empezando a venderle a Canadá y Perú.

"El año pasado crecimos de 6% a 7% en volumen y este año venimos con un crecimiento un poco mayor. En parte nos favoreció que se cayó un competidor y eso nos permitió crecer en supermercados", contó Laboranti.

¿Cómo hacen para sobrevivir en medio de la crisis?, preguntó Clarín. "Si la pyme es ordenada y está buscando alternativas, funciona. En su momento hemos conseguido créditos tasa subsidiada y con eso y con fondos propios pudimos comprar las máquinas que necesitábamos para expandirnos. A nosotros nos llevó dos años prepararnos para poder exportar. Vamos viendo cómo viene el mercado y en base a eso buscamos alternativas de nuevos productos y buscamos nuevos mercados. No te podés quedar esperando a ver qué pasa con el Gobierno o qué pasa con el país".